El
escudo de Anamorós contiene un significado patrimonial
el cual encierra diferentes aspectos del municipio los cuales
son: los ocho laureles significan los ocho Cantones que componen
el municipio, el Cerro de La Culebra es una leyenda propiamente
del municipio, El Palacio Municipal es una joya arquitectónica
la cual es parte del patrimonio local, La alfarería
es producto de los artesanos locales, el tule es el que nos
sirve para hacer los petates de forma artesanal por los pobladores,
el Maíz como muestra de la agricultura en el municipio
y la vaca representa la ganadería así mismo
tenemos la iglesia central como patrimonio y los colores de
la bandera de El Salvador y de Anamorós.
La población de Anamorós está
enclavada en plena región del oriente del país;
sin embargo no es comunidad humana anterior a la conquista
hispánica, pues no es mencionada como tal en antiguas
crónicas.
Su nombre vernáculo es de origen lenca o potón.
Proviene de “Anam”, Variante del termino “Ama”,
Maíz; y “oro” u “oros” sufijo
de lugar.
Significa, pues “lugar de maíces”, “El
Maizal”. Según el Br. Jiménez quiere decir
“Los Comedores de Zapote”.
Se ignora el año en que este pueblo fue fundado por
tribus lencas, pero este suceso ocurrió entre 1574
y 1689, pues en un documento de estos años, que habla
del convento de San Andrés de Nacaome, de la orden
de N.S.P San Francisco, se dice lo siguiente: “El (pueblo)
Anamorós dista cinco de Guascoran, tiene cincuenta
personas de confesión”, densidad demográfica
que nos permite fijar su fundación en los comedios
del siglo XVII.
En 1737 se practico la mensura de sus tierras
ejidales. En 1740 según el alcalde Mayor de San Salvador
Don Manuel de Gálvez Corral, su población era
de 28 “almas” no hallándose colocado todavía
bajo ninguna advocación, lo pone de manifiesto que
aun no tenia iglesia.
En 1770 figura como pueblo del curato de Gotera, con 170 habitantes
repartidos en 72 familias, conforme a datos censales recogidos
por el arzobispo don Pedro Cortez y larras. En 1786 se incorporo
en la comprensión administrativa del partido de Gotera.
En 1807 según referencia del corregidor intendente
don Antonio Gutiérrez y Ulloa, era ya cabecera del
curato de su mismo nombre, con los pueblos de Poleros y Lislique
como anexos. Su población en este último año,
era de 58 indios y ladinos.
Este pueblo formo parte del Departamento
de San Miguel en 1824 (12 de Junio) a 1865 (22 de Junio).
Perteneció al partido o distrito de Gotera que por
ley de 5 de marzo de 1827 se incorporó al distrito
administrativo de San Antonio del Sauce. Ha formado parte
del departamento de La Unión desde el 22 de junio de
1865. según el Geógrafo don Guillermo Dawson.
Obtuvo el título de Villa en 1871. Perteneció
al Distrito de Santa Rosa de Lima, desde el 19 de febrero
de 1883. Su población en 1890 ascendía a 3320
individuos. Obtuvo el título de ciudad el 31 de octubre
de 1972 por Decreto Legislativo Nª. 173, del Diario Oficial
número 211, Tomo 237, del 14 de noviembre de 1972.
MITOLOGIA LEYENDA DE LA CULEBRA
En el Caserío “ Los Rios”, cantón
Cedros, jurisdicción de Anamorós, Departamento
de la Unión, hace muchos años existían
muchos indios y pasó que el jefe, o sea el que tenía
el mando (Cacique) vivia en desacuerdo con los indios del
pueblo de Anamorós, hasta que un dia dijo el indio
de Cedros que iba a destruir el pueblo vecino, y se convirtió
en una serpiente muy grande y gruesa que se introdujo bajo
las rocas, pero el indio de ese lugar se dio cuenta de las
malévolas intenciones de su vecino, por lo que se puso
arriba del pueblo a hacer un cerro de piedras en forma de
tapesco, poniendo rocas una encima de otra hasta que llegó
a una altura bastante considerable, para localizar la famosa
serpiente embrujada; de repente pasó que la serpiente
iba debajo del cerro con un rumor extraño y aterrador,
el indio de Anamorós lo estaba vigilando con una flecha
envenenada, con la cual le dio muerte partiendo el cuerpo
en dos partes: la cabeza cayó en un río formando
una poza muy profunda, denominada “poza bruja”
la cola causó en el río de Anamorós,
formando otra poza , llamada poza de la Medina, el cerro ha
quedado roído en forma de serpiente, por lo que se
conoce como Cerro de la Culebra. Lo mismo ha quedado el cerro
de piedras en forma de tapesco, del otro indio, que para defenderse
de su enemigo tuvo que recurrir a tal trabajo. Todas estas
curiosidades se encuentran muy cerca de Anamorós, donde
la leyenda se sigue relatando con caracteres de realismo.
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